domingo, 9 de octubre de 2011

PREGUNTA?¿?¿

Pregunta de investigación para historia de vida:

¿Cuál es tu opinión, desde tu experiencia de vida, con respecto al tema de la inseguridad, comparativamente entre el DF y el estado de Tamaulipas?

domingo, 18 de septiembre de 2011

ARTÍCULO-IDEAS PRINCIPALES

ARTÍCULO: “Las relaciones entre estructura y política sociales: una propuesta teórica”

AUTORES: JOSE ADELANTADO, JOSE A. NOGUERA, XAVIER RAMBLAY LLUiS SAEZ

1. IDEA PRINCIPAL DE LOS AUTORES.

Establecer la relación bidireccional entre las políticas sociales y la estructura social. Teóricamente da a entender dónde y cómo se establece la relación entre ambas piezas de la política de bienestar.

2. IDEAS DESARROLLADAS PARA EL ARGUMENTO PRINCIPAL.

a) El estudio y análisis de las políticas de bienestar giran alrededor de 3 grandes vertientes: la tradición marxista o neo-marxista del estado de bienestar, las diversas tradiciones no marxistas (estructural-funcionalistas, weberianas positivistas, etc.) y por último, el análisis se efectúa desde la desmercantilización: las posibilidades de subsistencia que los Estados de bienestar permiten a los ciudadanos como un asunto de derecho social.

b) La interrelación entre política social y estructura social.

c) La concepción (compleja) de la estructura social.

3. ¿CUÁL ES LA CONCLUSIÓN PRINCIPAL DE LOS AUTORES?

Los autores intentan superar, de manera teórica, un cierto reduccionismo del papel atribuido a la política social. Desarrollan una conceptualización directa de y no rígida de la estructura social (en la que se superponen tres dimensiones analíticas: esferas, ejes de desigualdad y actores colectivos).

sábado, 27 de agosto de 2011

LA EXPERIENCIA SOCIOLÓGICA



LA EXPERIENCIA SOCIOLÓGICA

Desde la perspectiva de Dubet (autor del libro), nos expresa lo que el percibe como la “experiencia sociológica”, permitiéndome exceder el termino, desde variadas experiencias como los movimientos sociales (revueltas sociales), pasando por la dinámica escolar francesa de los años sesenta del siglo XX y finalizando en la justicia social, se distinguen algunos experimentos sociológicos, donde los actores como los investigadores comparten de manera cercana la dinámica del movimiento social.

El escritor deja a disposición del lector lo que denomina los “nuevos movimiento sociales”: las luchas estudiantiles, las luchas antinucleares, la lucha occitana, el sindicalismo obrero y la solidaridad como característica puntual de éste último.

Algunos sociólogos (Crozier, Bourdieu; Passeron, etc.) participaron en conjunto con Dubet, dedicándose a observar los movimientos y poder registrar la experiencia de los distintos actores sociales hacia el interior de los grupos, develando la esencia en cada una de las revoluciones, aspectos a destacar como: la rabia, la solidaridad, la representación que se percibe con respecto a los políticos y la policía, descripciones que Dubet deja un tanto someras, sin exposición de las razones de fundamento que provocaron esas revoluciones; tan solo toma en consideración la variable política.

La experiencia sociológica de Dubet posa sus ojos en un escenario de importancia súbita en Francia: la escuela, arena de cambios y acciones donde se involucran tanto los alumnos como los docentes. La perspectiva del autor, determinista en todos los aspectos, dictatorial y con muchos límites, se relaciona con su propia visión para juzgar el sistema, teniendo poco en cuenta el aspecto macro-social dominante, así como el resto de las opiniones de los observadores del mismo fenómeno.

¿Sobre qué temática está interesado el autor, lo que al final de cuentas ha comenzado a denominar la experiencia sociológica? Los conflictos sociales, las acciones de los individuos, así como la explicación objetiva de las relaciones y dinámicas sociales; concluyentemente, la importancia fundamental de la experiencia sociológica radica en la relación que permanece recíproca entre las coyunturas de lo objetivo con los subjetivo, entre el actor y el sistema.

Ahora cuestiono las aseveraciones que el autor plantea, ¿dónde está el punto de encuentro para ese tipo de sociedad, que delimita su dinamismo a ciertos puntos de vista del pensamiento y acción políticos? ¿Qué decir de la concepción de la sociedad dinámica u “orgánica” planteada por E. Durkheim, o la sociedad que racionaliza, concebida por Weber? ¿Dónde encaja en esta supuesta experiencia sociológica la sociedad como conflicto regulado?

La expresión más lógica en cuanto a conceptualización es que la experiencia sociológica se define a sí mismo como la cristalización, más o menos estable, en los individuos y los grupos, de lógicas de acciones diferentes, a veces opuestas, que los actores deben combinar y jerarquizar, a fin de constituirse como sujetos.

Diseminando las ideas, contabilizándolas a manera de resumen, la experiencia sociológica no es una experiencia de lo vivido, es más bien presentada como la opción o conjunto de éstas de las cuales los actores sociales pueden echar mano para manipular lo que han construido como realidad, frente a ese gran monstro descrito como sociedad, donde sus tentáculos puede y llegan a cualquier rincón de las interrelaciones humanas, afectándolas en todas sus formas posibles, pero que al mismo tiempo le presentan al individuo alternativas para comprender los procesos sociales, salidas de escape, experiencias sociales...

Dubet, Francois. (2007) La Experiencia sociológica. Barcelona, Editorial Gedisa.

domingo, 21 de agosto de 2011





LA IMAGINACIÓN SOCIOLÓGICA.

C. WRIGHT MILLS.

ENSAYO.

asc

Examino en este ensayo, del modo más escueto, las principales ideas que el autor intenta explorar y explicar –a su modo de entender la imaginación sociológica- sin dejar a un lado mis opiniones con respecto a la obra en turno de análisis.

Desde las primeras líneas el punto primordial parece arrojada en una manera confusa de explicar lo que el autor denomina “Imaginación Sociológica” (IS), exponiendo esta característica como la llave maestra ante cualquier duda de las ciencias sociales a través de una interpretación precisa, concisa y sin dudas. Quién la llegase a poseer (aunque en ningún momento se toma el tiempo de explicar cómo adquirir tal IS) interpretará la historia, en todo su escenario, en cuanto a su significado de la vida interior y para la trayectoria exterior de diversidad de individuos. En líneas posteriores menciona el fruto principal de la IS, este radica en que el individuo podrá tomar consciencia de su persona, localizándose a sí mismo en su época.

El segundo apartado lo ocupa el escritor para establecer lo denominado “la Gran Teoría” (LGT), partiendo de una crítica, que a mi juicio carece de sentido de practicidad, a unas fragmentos descontextualizados de T. Parsons; entendido de otro modo, Mills centra la atención del lector en conceptos tales como: regularidades sociales, socialización, control social, etc., criticando fundamentos que Parsons llegó a describir como “una teoría sociológica general”. En resumen, yo como lector novato de sociología general, no llego a captar el contenido y objetivo de la tan presumida Gran Teoría.

Pasando por el laberinto de ideas de la Gan Teoría, Mills aterriza en arenas movedizas en cuanto a pensamientos: el empirismo abstracto. De por sí, el autor viene debatiéndose en un cúmulo de pretensiones pomposas, intentando escalar rocosas imposturas, haciendo dificultosa la organización de ideas.

En el tercer capítulo se concentran nociones en comparativa con la filosofía de la ciencia y el cómo la sociología tiene un espejo epistemológico frente a sí, movimientos metodológicos y epistemológicos provienen de una herencia directa de la primera, suponiendo un método científico, en resumen, parece que la metodología, menciona el escritor de la IS, define y determina los problemas sociales que el científico social aborda. Una crítica que el autor plantea acerca del método científico, partiendo desde la concepción de las ciencias naturales, y que me parece importante resaltar, son los fragmentos expuestos por algunos cientificistas: P. Bridgman (premio Noble de física) declara que “no hay método científico como tal, sino que la característica vital del procedimiento del científico ha sido simplemente hacer todo lo posible con su inteligencia”; otro premio Nobel de física de nombre Polycarp Kusch declara que “no hay métdo científico, y lo que se llama así solo puede bosquejarse para problemas muy sencillos”. Con los extractos anteriores se justifica que las ciencias sociales, en especial la sociología, no tiene porqué preocuparse de justificar sus procedimientos metodológicos a partir del método riguroso expuesto por el método científico.

El conocimiento cuasi-pleno de los usos de la historia, aparece justificado como requisito para desarrollarse plenamente al alto nivel de profesionales analíticos de fenómenos que comprenden la esfera de los social, específicamente aquellos movimientos que interesan a los sociólogos; lo que Marx llamó “el principio de la especificad histórica”, en otras palabras menciona Mills que toda sociedad dada debe ser entendida en relación con el periodo específico en que existe, basado en ello establece el autor este requisito de comprensión histórica de los fenómenos sociales contemporáneos.

Sobre la Razón y la Libertad, Mills retoma una idea e interpretación de la corriente teórica denominada por algunos como Freud-Marxista, la cual centra sus postulados en la des-ajenación del sujeto y humanización del mismo, como procesos resultantes de la racionalización consciente, sabiéndose parte de un resultado como individuo-sociedad y siendo producto del análisis clínico profundo: en síntesis, hacer al humano realmente humano, teniendo entre sus principales armas la razón y la libertad, en un sistema social y político que no parece estar interesado en proporcionar dichos argumentos a sus ciudadanos. Un hombre con racionalidad pero sin razón, producto del devenir socio-histórico, de lucha de clases y preso de impulsos irracionales, buscando una salida sin encontrarla con éxito, simplemente se adapta, se conforma, se enajena, se convierte en autómata. Romper con esta “maldición” que se anida en la psique del individuo-social, es la tarea principal de todo estudioso de las ciencias sociales, teniendo como argumento principal la IS.

Rescato tan solo dos ideas sobresalientes del apartado sobre política que el autor expone; uno, nadie está “fuera de la sociedad”. La cuestión es dónde está cada uno dentro de ella; dos, la tarea política del investigador social –como de todo educador liberal- consiste en traducir constantemente las inquietudes personales en problemas públicos, y los problemas públicos en los términos de su significación humana, para diversidad de individuos. Su tarea consiste en desplegar en su trabajo este tipo de imaginación sociológica.

lunes, 15 de agosto de 2011

El lenguaje social y construcción de realidades: fenómeno de interés sociológico.


Desde la fundación misma de la humanidad, y por consiguiente de la sociología como una ciencia establecida, ésta última, ha intentado ocuparse de los fenómenos que afectan o determinan el proceder de los grupos sociales.

El individuo como parte divisible de los grupos, es un partícula indispensable en el entramado social, interconectado con el resto de sus congéneres a través de relaciones personales, historias, vivencias, experiencias, desastres naturales y sobre todo, desde que la racionalidad y los procesos cognoscitivos superiores derritieron el salvajismo, pasando por distintas etapas de cambio, hasta encontrarse de manera sorpresiva con el lenguaje, del proceso interpretativo de los signos, el lenguaje social en sí mismo.

El fenómeno del lenguaje como tal (no confundamos éste con el de comunicar), establece entre los individuos la ruptura y separación del instinto, del proceder y actuar como meros sujetos de los deseos primarios (satisfacción de hambre, sed, sexualidad y sueño), pasando a interpretar la realidad desde otra mirada, o mejor dicho poder interpretar y dar a entender a los demás los distintos tipos de realidad que acontecen o pueden llegar a acontecer en el proceso de la existencia.

Construcción de realidad(es), definición de conceptos, el tiempo, divinidades, la muerte, etc., pasando por todo un devenir socio-histórico para de esta manera, trascender del hommo ludens a homo sapiens, el cual pasa de la pasión meramente instintiva a construirse a través de simbolismos llenos de significados y significantes. Lo que hace único al hommo sapiens es su capacidad simbólica; como lo menciona Sartori (1997) acerca de la manera en que define Cassirer al “animal-simbólico”:

“El hombre no vive en un universo puramente físico, sino en un universo simbólico. Lengua, mito, arte y religión... son los diversos hilos que componen el tejido simbólico. Cualquier progreso humano en el campo del pensamiento y de la experiencia refuerza el tejido. Ya que al lado del lenguaje conceptual hay un lenguaje del sentimiento, al lado del lenguaje lógico o científico está el lenguaje de la imaginación poética. Al principio el lenguaje no expresaba pensamientos o ideas, sino sentimientos y afectos”. (Sartori, 1997:29).

Partiendo de esta brevísima introducción, hago referencia al fenómeno denominado lenguaje (social), justificando el abordaje de éste como objeto de estudio de la sociología en nuestra realidad actual.

El lenguaje se justifica a sí mismo como objeto de estudio, no solamente de la sociología sino también como materia prima de análisis de la historia, la lingüística, filología, comunicación, etc., desde el punto de vista epistemológico, es interesante que una ciencia social tan abundante de abordajes como la sociología se interese en analizar el lenguaje como construcción primaria de la sociedad, moldeando a ésta en diferentes etapas, o también como distintivo de diferentes grupos étnicos, sociales, políticos o de las clases sociales de las cuales trataba C. Marx en sus obras principales.

Sociolingüística, etnolingüística, la sociología del lenguaje, han dando puntos adecuados de justificación para afrontar el fenómeno por antonomasia del hommo sapiens, dejando en el proceso del pensamiento racional al hommo loqueas (aquel que continuamente está o estaba hablando consigo mismo).

La conexión existente del lenguaje social y el individuo contemporáneo es tan importante y está lleno de intrincados caminos de análisis; se puede justificar lo antes dicho con la opinión de J. B. Watson nos dice "gracias al lenguaje, llevamos el mundo en nuestra mente porque las palabras son sustitutos verbales de los objetos"; por tanto es un hecho inminentemente social y susceptible de ser estudiado; aunque de sumo interés tomar en cuenta que la gran controversia en torno al lenguaje surge respeto a su función y efecto sobre la sociedad y sobre el hombre mismo, y por consecuencia en la sociedad y sus manifestaciones variadas.

Concluyo que, el lenguaje (social) es necesario estudiarlo particularmente por tres razones:

1. Como un fin en sí mismo, como una institución social, como una parte de la cultura y de la vida cotidiana.

2. Como medio para comprender mejor las fuentes orales y escritas a través del conocimiento de sus convenciones lingüísticas.

3. Delimitar el significado que esta dado por el uso, es decir que tienen sentido en la actividad en la que se le da uso y con respecto a quién(es) son su(s) interlocutor(es).

La aplicación y estudio de la historia del lenguaje social llenaría la brecha existente entre la lingüística, la sociología y la historia, determinando tanto el porqué es interesante estudiar este fenómeno hasta el cómo es que el lenguaje social ha llegado a ser lo que es y de qué forma moldea las interacciones sociales (Valencia, 2009).

Referencias

Bautista, J., (1935) El lenguaje como proceso comunicativo. Consultado en línea el 13 de agosto del 2011 en: http://www.ecured.cu/index.php/Lenguaje

Sartori, G., (1997). Hommo Videns. La sociedad teledirigida. Edit. Punto de Cultura. México.

Valencia, Guadalupe. El oficio del Sociólogo: La imaginación sociológica, Pluralismo Epistemológico, CLACSO-CIDES-UMSA, Muela del Diablo 2009, p. 200

viernes, 5 de agosto de 2011

PERFIL ERIZO-ZORRA


PERFIL ERIZO-ZORRA

El examinar mis habilidades investigativas es el paso inicial para reconocer las carencias con las cuales cuento para la misma área. Mencionarlas es punto y aparte de reconocerlas y en verdad poseerlas.

Una de las habilidades primordiales, con la cual cuento, es la curiosidad; el preguntarme variadas ocasiones sobre un fenómeno o tema ha sido pieza fundamental para construir una carrera a la que estoy enfocado, como lo es la investigación social.

Otra habilidad para mencionar, es la capacidad cualitativa de discernimiento, tanto de contenidos manifiestos como de aquellos latentes en cada uno de los textos o circunstancias de campo en las cuales me he visto sumergido durante la tarea de la lectura, análisis u observación; lo que me ha llevado a tal resultado, ha sido la pasión con la cual me evoco al proceso de la investigación, tarea que por cierto parece inagotable.

La paciencia practicada a través de la observación activa como inactiva, ha sido una habilidad que he reconocido mientras llevo a cabo prácticas de investigación, dicho lo anterior, esto ha creado detenimiento racional para saber entender y comprender los resultados o interpretaciones del fenómeno o problema observado.

La práctica de la lectura es otra pieza fundamental que conforman estas habilidades que se hacen presentes cuando realizo investigación; hábito que se ha convertido en vicio constante y que además, es requisito indispensable para quienes nos hemos atrevido a comprometernos con estas trabajos.

En resumidas cuentas, esta tarea de auto-apreciación descriptiva es una de las más laboriosas y confusas cuando se lleva a cabo de manera objetiva, debido a lo que uno considera como una habilidad, para el espectador, crítico, maestro o compañero será una característica más que en algún momento puede considerarse un obstáculo.

Puedo ser ambas características, dependiendo del momento, personas y circunstancias.

ASC//asc